El Libro del Jarrón Azul

A veces pensamos que no seremos capaces de alcanzar nuestros sueños. Que se encuentran tan lejos que nunca llegaremos a ellos. Y es que son tantos los obstáculos que se presentan en el camino que pensamos que tendríamos que ser personas superdotadas o con mucha suerte para poder alcanzar nuestras metas. Pero no es así. Para demostrarlo, no hay mejor libro que El Jarrón Azul de Peter B. Kyne.

El Jarrón Azul es un libro dedicado a todas las personas que nunca se dan por vencidas, aquellos hombres y mujeres cuyo coraje, persistencia y sentido de responsabilidad no les permiten desistir nunca de las tareas que les encomiendan. Es un relato emocionante que muestra los obstáculos que se presentan frente a nosotros y nos ponen a prueba día a día. La historia nos lleva a descubrir el tipo de persona que tendremos que ser para lograr nuestras metas y convertirnos en un verdadero triunfador.

El libro narra todos los obstáculos que tiene que sobrepasar William E. Peck cuando, sin saberlo, es puesto a prueba para saber si podría desempeñar uno de los cargos más importantes de la empresa donde trabajaba. Peck era una persona muy particular, no sólo por su apariencia (al ser veterano de guerra, en su andar cojeaba un poco y el brazo izquierdo lo tenía amputado hasta el codo) si no sobre todo por su carácter optimista y decidido.

La historia comienza cuando Peck va a una de las empresas madereras más importantes de Estados Unidos a buscar trabajo. A pesar de todos los contratiempos que encontró a la hora de solicitar empleo en la compañía, terminó consiguiendo una entrevista con el fundador y guía de la empresa, el señor Alden P. Ricks. En la entrevista quedó marcado el carácter de Peck, ya que cuando el señor Ricks le preguntó a que había venido, sin vacilar Peck contestó: "He venido a que me dé usted trabajo y sé que usted no me lo negará". Peck le contó que era vendedor y que podía vender cualquier cosa que tuviera algún valor, y le aseguró que sus defectos físicos no eran ningún impedimento. Ante tal demostración de seguridad y determinación, el señor Ricks no tuvo otra opción que darle empleo. Sin embargo, luego de discutirlo con uno de sus colaboradores, el señor Ricks decide encomendarle a Peck uno de los trabajos más difíciles, vender abeto de California, una madera fétida que casi nadie quiere ni aún regalada.

Para la sorpresa de varios, Peck trabajó arduamente y levantó varios pedidos de la madera encomendada. Sus órdenes eran tantas que tuvieron que pedirle que se calmara un poco en la venta de esa madera, ya que se les estaba agotando la que tenían en reserva. Sin dudas, Peck podía vender cualquier cosa.

Dado su extraordinario desempeño y sabiendo que en la oficina de Shanghai no podían encontrar la persona adecuada para hacerse cargo de la sucursal de la compañía, el señor Ricks decide ofrecerle dicho cargo a Peck. Sin embargo, antes de hacerlo efectivo, Peck debería pasar la prueba del jarrón azul. La misma consistía en comprar un simple jarrón de color azul. Y es en esta encomienda, al parecer sencilla, donde el carácter de Peck se pondría a prueba. Para conseguir el jarrón, Peck pasaría por un sin número de contratiempos que a cualquier otra persona le hubiera hecho desistir del encargo. Pese a todos los obstáculos, Peck logra conseguir el jarrón. Finalmente, para su gratitud, Peck se entera que haber pasado semejante prueba lo hacía merecedor del puesto de gerente en la oficina de Shanghai.

Sin dudas, El Jarrón Azul, una historia digna de perseverancia y motivación, es un libro de lectura obligada en todos aquellos momentos donde creemos que no lograremos nuestras metas y sueños. Una de las grandes enseñanzas que nos deja el libro queda sintetizada en la siguiente frase, "A pesar que no encontró más que obstáculos para lograr su propósito, no se dio por vencido ni se desanimó".

Fuente: El Jarrón Azul

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